La Comida Mexicana

Patrimonio inmaterial de la humanidad

No hay mejor representación de la cultura de un país, que la comida; y la cocina tradicional mexicana es más que tacos y margaritas (platillos que gozan de popularidad mundial), la cocina mexicana comprende un modelo de actividades agropecuarias, conocimientos prácticos, antiguas técnicas culinarias y costumbres que han pasada de generación en generación a través de no cientos de años.

Un proceso de elaboración cuidadoso desde la siembra y cosecha, pasando por el ritual de la preparación culinaria, la cual en ocasiones lleva hasta meses y llegando hasta la degustación de manjares exquisitos.

Basándose en elementos básicos en la gastronomía mexicana, como son el maíz, el chile y los frijoles (habas), utilizando herramientas milenarias como los metates y molcajetes (morteros de piedra volcánica), combinándolos con productos autóctonos como los tomates, tomatillos (una variedad de tomate verde), calabazas, aguacates, cacao, vainilla, flor de jamaica, etc.

La mención honorífica en la comida mexicana es para el maíz, base fundamental de la gastronomía mexicana, siendo la protagonista de tacos, tamales, totopos, caldos, y diversos platillos elaborados basados en el maíz, incluso bebidas, como el champurrado.

Pudiéramos dividir de una manera simplista 3 regiones mayores del país donde cada región, tiene su platillos estelares, sabor y elaborada preparación, siendo las regiones:

Región Norte: encontramos el machacado, es huevo con chile, tomate, cebolla y carne seca generalmente se come en el desayuno, acompañado con tortillas de harina y frijoles refritos.

También tenemos los cortes de carne de res (buey) ya que el norte es una zona productora de carne de primera calidad, mencionando al T-bone como un estelar.

Las carnes asadas (o barbacoas, como le llaman en España) son una comida muy representativa de las reuniones sociales de los norteños donde se asan al carbón todo tipo de cortes y demás acompañamientos, tales como chilacas (chiles parecidos a los pebrots para fregir, pero más picantes), cebollitas, papas, y más.

Región Sur: Aquí nuestro número uno son los también famosos tamales, los cuales llevan una base de masa de maíz con distintos guisos de relleno, tales como pollo con chile rojo o verde, carne de cerdo en chile rojo o verde, pasando por una larga lista de variedades hasta llegar a los tamales dulces, los cuales son degustados como postre.

Aquí cabe mencionar que hay distintos tipos de tamales, según la región del país, en el norte son envueltos en hoja de maíz y en la región centro y sur se usan envueltos en hoja de plátano, lo cual le brinda un sabor muy característico y especial. También los hay rellenos de costilla de cerdo con chile rojo, una delicia.

Un platillo también estelar son los chiles rellenos, los cuales requieren de una preparación muy elaborada y dan un sabor excepcional al paladar. De éstos se desprenden también una serie de variedades, como chiles rellenos capeados, al horno, o los famosos chiles en nogada.

Platillos muy especiales de los estados del sur de México colindantes con el océano pacífico ofrecen unas delicias como la cecina (carne de res elaborada artesanalmente), y las tlayudas (Una tortilla de maíz muy grande con una base de frijol negro, un buen pedazo de cecina, acompañada con crema ácida y quesillo.

También mencionar la comida tradicional del sur colindante con el golfo de México donde mencionaremos la cochinita pibil (preparación milenaria con base de carne de cerdo con especias particulares del sur de la república mexicana), la cual se cocina lentamente envuelta en hojas de plátano.

Región Centro: En esta región los mundialmente conocidos tacos al pastor, éstos son sin duda una obligación a probar de la comida mexicana (carne de cerdo con achiote, especias, cebollita morada y cilantro) acompañada de una salsa picante.

También tenemos los Pambazos, un platillo muy tradicional que consta de un pan frito relleno de carne de res o longaniza bañado en salsa roja.

Hay que mencionar por supuesto a las famosísimas enchiladas, ya sean verdes o rojas, se sirven con crema ácida y cebolla. Dando una combinación deliciosa, sobre todo las verdes.

Otro platillo que requiere mucha preparación es el Pozole (lo hay, rojo, blanco o verde), el pozole es un caldo de carne de cerdo desmenuzado (con chile rojo en el caso del primero, sin chile en el segundo y chile verde y tomatillo en el tercero), y granos de maíz enteros de una variedad especial (maíz pozolero), se come con rábano y lechuga, acompañado de cebolla picada. Es sin duda un platillo que todos deberían probar.

Éste fue un breve recorrido por una mínima parte de algunos de los muchos platillos más representativos de México, espero les haya gustado, a nosotros por nuestra parte escribir este artículo nos ha abierto el apetito de una manera brutal, si tienen oportunidad, los invitamos a degustar la comida mexicana, patrimonio inmaterial de la humanidad.

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