El desencanto de Sony

Desde que Ericsson entró a México (sé que a sus comienzos nada tenía que ver con Sony) fue este mi primer teléfono móvil, era el 2001 y me encantaba, tenía tapita y funcionaba súper, la batería duraba yo creo que 1 semana en aquel entonces, mandar mensajes de texto era carísimo y dificil con sus teclas, así que no lo hacía a menos que fuera estrictamente necesario, poco a poco y lentamente los celulares fueron innovando, agregando funciones, cambiaron de pantallas en las que solo podías ver 2 líneas de texto a pantallas en las que ya podías formar figuras, dibujos formados con letras, luego vino Nokia con su famosa viborita, fue la única razón por la que cambié mi Ericsson por Nokia, y luego compré 3 Nokia más.

Después vino Sony a unirse a Ericsson, dando vida a Sony Ericsson, y desde el primer momento de la fusión fui fan, tuve varios equipos y estaba encantada con todos, más con la línea W (W por Walkman) que tenían muy buen audio, la pila duraba a razón de unas 48 horas, según el uso (y en aquel entonces recuerdo que renegaba).

 

Después, tuve una laptop Sony Vaio y a pesar de que la línea vaio siempre me pareció sobrevalorada estuve encantada con ella, tenía muy buen audio, era rápida, tenía muy buenos gráficos, fue perfecta hasta que (después de casi 4 años) se quemó su tarjeta de audio, sin embargo, nada que una tarjeta de audio externa no pudiera solucionar, hasta que me la robaron y bueno, ahí quedó mi vaio, a veces, aún la extraño.

Finalmente en 2011 tuve un Sony Ericsson Xperia, el cual también me gustaba de sobremanera, sin embargo por azares del destino terminó en manos de un tercero apenas 3 meses después de haberlo adquirido (y continué pagándolo 15 meses más), y por último en el 2014, tuve un Sony (ya sin el Ericsson), era Z3 Compact (bueno es), me parecía  el mejor equipo, era resistente al agua, sumergible hasta 1,5mts, muy buen audio, cámara de 23 megapíxeles, memoria interna de 16gb, expandible hasta 128gb, era todo lo que podía querer y más. ¡PERO NO! El plástico que protegía la entrada de agua en la tapa de carga y micro SD se despegó a los 6 meses, el audio en llamada de pronto ya no era muy bueno aun estando al máximo, las fotografías se veían muy regulares (algunas hasta malas comparadas con fotografías que tomaba mi marido con la misma luz y en el mismo lugar) y así me fui desencantando, estuvo en reparación 3 ocasiones y en ninguna de ellas me dejó 100% satisfecha (y eso que en la última hicieron cambio de tarjeta madre), ahora, 2 años después y fuera de garantía, tengo un equipo que según se puede mojar, pero no se puede, la tapita sigue volando cuando le da la gana, ahora escupe la memoria SD al insertarla y la pantalla se está despegando ¿Qué? Ah y claro, todo le dolió a partir del primer día que se terminó la garantía. Así que muere lenta y dolorosamente. Ya les contaré que es de él.

Yo por mi parte, después de muchos años comprando equipos Sony, puedo decir que éste fue el último, demasiado frágil, se calienta, y si el pegamento se pierde con el calor, bueno, significa que no es muy bueno.

Me quedo con el sabor de boca que me dejaron el Sony Ericsson x800, el Xperia X10, y la Vaio.

Gracias Sony por muchos años de felicidad y por dejar una clienta con una muy mala experiencia con la linea Z3.Adios.

 

Y ustedes,  ¿hay alguna marca que los haya desencantado?

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